Todo sea por el tremendismo que vende periódicos y asegura taquillas en los cines con películas y documentales alarmistas. Sin hacer una breve investigación el diario español El País nos trae la noticia: El cambio climático abre una nueva ruta marítima en el Ártico entre Europa y Asia:
El paso del noroeste está abierto, libre de hielo por primera vez. El cambio climático, especialmente agudo en el Ártico, ha abierto esta nueva ruta marítima entre Europa y Asia a través de Groenlandia y Canadá, según afirma la Agencia Espacial Europea (ESA), cuyos satélites miden el hielo casi a diario. En teoría, un barco podría zarpar mañana desde Vigo y llegar a Japón sin pasar por el Canal de Panamá. En la práctica, los icebergs siguen desaconsejando la travesía. En unas semanas, cuando acabe el deshielo, el paso volverá a cerrarse, pero este hito -y otros más que vendrán- explica por qué Rusia, Canadá, Estados Unidos y Noruega han emprendido una carrera más que diplomática por controlar el Ártico.
Pero resulta que no es la primera vez en la historia, ni siquiera en la historia reciente que este paso ha sido navegado en condiciones climáticas favorables, el primer explorador en cruzar el paso noroeste bajo condiciones aceptables fue Willy de Roos en su yatede 13 metros "Williwaw".
El paso antes fue cruzado pero con grandes penalidades en 1906 por Amundsen y le tomó al explorador noruego tres años hasta llegar a San Francisco en la costa de California. Más tarde en los años 40 y con similares dificultades el Sargento Larsen y su tripulación de la Real policía Montada de Canadá cruzaron el paso a bordo del St. Roch.
Para muestra de como los medios "comprometidos" nos muestran la mitad de la verdad, Antón Uriartenos trae la noticia de que mientras que se batió el récord deextensión mínima de hielo en el Ártico, algo que sí salió en la prensa, en cambio el hielo en la Antártida ha batido el récord de extensión máxima de las últimas décadas, algo que evidentemente pasó desapercibido para muchas redacciones.
Aquí el gráfico:

Fuente de los datos: http://arctic.atmos.uiuc.edu/cryosphere/