Noticia completa en La Nueva España
Una investigación en la que ha participado un grupo de la Universidad de Oviedo ha servido para aclarar parcialmente los mecanismos mediante los que la melatonina ralentiza el envejecimiento. El trabajo ha corroborado que un amplio elenco de alimentos naturales de uso habitual contienen melatonina, una hormona que también es producida en pequeñas cantidades por el organismo humano.
«La hipótesis que defendemos, y que consideramos muy factible, es que la melatonina neutraliza la concentración de radicales libres y eso es lo que detiene el proceso de envejecimiento», explica Pepa Rodríguez Colunga, profesora titular de Biología Celular de la Universidad de Oviedo, quien precisa que los radicales libres son moléculas inestables que se forman a partir de oxígeno y nitrógeno y que provocan estrés oxidativo. Se trata de elementos que contribuyen al proceso de envejecimiento al empujar a otras moléculas a autodestruirse.