Noticia completa en La Nación (Costa Rica)
Jorge Arturo Cabezas Pizarro se cataloga artista: él observa la naturaleza, se inspira en ella y luego trata de imitarla.
Es un artista poco convencional. Su taller es un laboratorio de investigación en la Escuela de Química de la Universidad de Costa Rica; sus pinturas son los elementos en la tabla periódica y sus obras son moléculas.
Tiene un especial interés por las feromonas, sustancias químicas que segrega un insecto para enviar un mensaje –de alerta o de que es hora de aparearse– a los demás de su especie.
Cabezas ha dedicado los últimos 15 años a buscar formas de crear en su laboratorio las feromonas que producen las hembras de algunas polillas para atraer –como un poderoso afrodisíaco– a los machos de la especie.
Sin embargo, a diferencia de las polillas hembras, que producen la sustancia para cumplir con la tarea de procrear, Cabezas la utiliza para controlar las poblaciones de esos insectos, que son una amenaza para cultivos como la papa, el melón o el cacao.
Se trata de un trabajo que lo ha hecho merecedor del Premio Nacional de Ciencia Clodomiro Picado Twight 2006.