No han faltado precisamente símiles ilustrativos ayer en la presentación de la llamada Enciclopedia de la Vida, un ambicioso proyecto que cuenta con la cooperación de destacadas instituciones científicas y fundaciones privadas de Estados Unidos con el objetivo de catalogar y presentar a través de Internet a los 1,8 millones de especies conocidas de animales, plantas y otras formas de vida en el planeta Tierra.
Abierta a la cooperación de voluntarios, el enciclopédico portal www.eol.org presentado ayer en Washington, ciudad donde tendrá su cuartel general, aspira a crear durante los próximos diez años páginas digitales para cada una de estas especies conocidas. Donde se incluirán descripciones, fotografías, mapas, videos, sonidos, secuencias de ADN y conexiones con bibliografía científica relevante. Un volumen de información que en formato papel sería suficiente para dar dos veces la vuelta al ecuador terrestre.
Zoo interactivo
Tal y como ha explicado James Edwards, el director ejecutivo de eol.org, «se trata de un zoo interactivo» para el que se cuenta con la cooperación de destacadas instituciones educativas y centros científicos como la organización Smithsonian, la Universidad de Harvard, el Museo Field de Chicago, el Laboratorio de Billogia Marina de Massachusetts, el Jardín Botánico de Missouri y el consorcio de la «Biodiversity Heritage Library». Además de proyectos de colaboración con otros socios internacionales para hacer realidad lo que Edwards describe como «una extraordinaria y gratuita herramienta científica que facilite la comprensión de las complejas relaciones entre toda clase de organismos».
Dos fundaciones privadas de Estados Unidos, MacArthur y Sloan, han donado los primeros 12,5 millones de dólares para financiar los primeros dos años y medio de estos trabajos que aspiran a ofrecer resultados no solo en inglés ni tampoco con un nivel solamente útil para especialistas. La idea, con un coste total estimado en cien millones de dólares, es dotar a la Enciclopedia de la Vida de herramientas de traducción y diversos niveles de complejidad. Con un énfasis en estimular y dar cabida a las aportaciones de «ciudadanos-científicos» en secciones especiales pero abiertas a la cooperación del público.
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