Stavinschi, que participó hoy en un curso de verano de El Escorial, aseguró la reciente elección de las Siete Maravillas del Mundo -iniciativa privada de la que la UNESCO se desvinculó- es "una buena idea, aunque la elección no sea del todo exacta" porque "es importante demostrar que existen grandes hitos culturales de la Edad Moderna".
A su juicio, es "importante" para las generaciones futuras "no perder de vista el pasado", por lo que la nueva base de datos serviría como reconocimiento y garantía de preservación a todos aquellos monumentos, espacios naturales o edificios que puedan tener algún valor para la humanidad.
Dicho valor, ya sea cultural, histórico, natural, astronómico o arqueológico, deberá ser sopesado por cada Estado y posteriormente presentado ante la UNESCO para que ésta institución apruebe su entrada en la lista de Patrimonio Mundial, indicó.
El proyecto nació hace tres años, pero "tiene que ser reconocido y apoyado por todos los países" para que se pueda materializar, y los Estados "deben concienciar a la gente de la necesidad y la importancia de preservar el conocimiento".
"No podemos tener un futuro sin pasado. La gente joven necesita conocer el pasado para afrontar el futuro", afirmó.
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