Una operación que se hizo ayer en el Hospital de Clínicas indica que comienza una nueva era en la cirugía. Con la felicidad del éxito en la voz después de un año de preparación, un equipo de médicos argentinos y estadounidenses festejó los óptimos resultados de la intervención que se realizó sin necesidad de cortar la piel.
A través de un orificio natural, la vagina, los especialistas lograron extirpar la vesícula de una joven de 21 años, sin cicatrices visibles ni dolor posquirúrgico.
“Hay un intento en la medicina de reducir al máximo las incisiones abdominales de las cirugías. Es una tendencia nueva, con muy poca experiencia en pacientes. Hoy son menos de diez las personas operadas en el mundo [a través de conductos naturales, como la vagina, el recto o la boca].” Así lo afirmó ayer a LA NACION, en un descanso después de la intervención, el reconocido cirujano argentino Santiago Horgan, jefe del Departamento de Cirugía Mínimamente Invasiva y Robótica de la Universidad de California, en San Diego, Estados Unidos. De visita en nuestro país hasta el sábado próximo para realizar hasta siete cirugías de este tipo, Horgan dirige el equipo formado por los doctores Pedro Ferraina, jefe del Departamento de Cirugía del Hospital de Clínicas; Alberto Ferreres y Luis Sarotto, integrantes del mismo departamento; Yoav Mintz, miembro del equipo de la Universidad de California de San Diego, y Guillermo Domínguez.
Fanático -como se autodefine- del nivel de investigación científica de la Universidad de Buenos Aires y el Hospital de Clínicas, donde se formó, Horgan confirmó que estas intervenciones convierten al hospital argentino en uno de los primeros 45 centros en el mundo en los que se realiza este tipo de cirugía.
"Esto sin el trabajo en equipo no se podría realizar -afirmó-. Este éxito es el resultado de un año de entrenamiento y de investigación en modelos animados e inanimados" en la universidad estadounidense, a la que viajaron los doctores Ferraina y Ferreres. El equipo presentará hoy, a las 9, el resultado de esta sorprendente técnica quirúrgica en una conferencia de prensa en el hospital.
Estaba previsto que ayer a la tarde se hiciera una segunda cirugía por orificios naturales. Era una extirpación del apéndice a través de la boca. Sin embargo, una complicación de último momento sufrida por el paciente, de 53 años, hizo que el equipo optara por realizar la cirugía convencional para evitar riesgos innecesarios. "Ya no podemos practicar en pacientes. Hay que llegar a ellos sobre seguro -dijo Horgan-. La nueva forma de trabajo es investigar, entrenarse y trabajar en equipo."
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