Entre ellos se incluyen sitios de Rusia y ex repúblicas soviéticas, China, India, Zambia y la ciudad minera de La Oroya en Perú, donde -asegura el estudio- viven en situación de riesgo sus 35.000 habitantes.
Sin embargo, no es el lugar más contaminado. Este puesto lo ocupa Sumgayit, en Azerbaiyán, donde las emisiones de las industrias petroquímicas castigan a sus 275.000 pobladores.
Gracias a la industria del carbón y el plomo, las ciudades chinas de Linfen (3 millones de habitantes), en la provincia de Sanxi y Tinaying (140 mil) se ubican segunda y tercera.
Sukinda (2,6 millones) y Vapi (71.000 habitantes), le siguen en India, para dar paso seguidamente a La Oruya, en el sexto lugar.
Entre la industria y la guerra
Mientras en la mayoría de los casos, las contaminaciones son productos de las industrias petroquímicas y las actividades mineras, la situación es un tanto diferente en las ex repúblicas soviéticas.
En efecto, las poblaciones rusas de Dzerzhinsk y Norilsk, deben los puestos séptimo y octavo de esta "lista de la vergüenza" al legado de la fabricación de armas químicas durante la Guerra Fría.
La tragedia de 1986 en la planta nuclear de Chernobil, en Ucrania, todavía sigue afectando la salud a millones de personas en Europa Oriental y por eso ocupa el noveno lugar.
El estudio, elaborado con la colaboración de expertos de la Universidad de Harvard y del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, pone al final de la lista al único sitio africano, la ciudad de Kabwe, en Zambia.
Allí, las minas descubiertas a principios del siglo XX, han llevado a sus 250.000 habitantes a verse expuestos a niveles exagerados de plomo en la sangre.
Noticia publicada en BBC News (Reino Unido)