Esta silla, diseñada por el investigador de la Universidad Carlos III de Madrid Carlos Balaguer, se adapta a cada persona dependiendo de su tipo o su grado de discapacidad gracias a un interfaz que permite controlar los movimientos de la silla a través de la voz, mediante una palanca o con un panel táctil.
La silla de ruedas, que ya ha sido utilizada en el Hospital de Parapléjicos de Toledo, se presentó hoy en el Internacional Robotics School on Assistive Robots, IURS 2007, un congreso orientado a la formación de jóvenes investigadores.
Según explicó a EFE el director del congreso, Pedro Sanz, el IURS 2007 reúne a "investigadores jóvenes que están haciendo sus tesis doctorales en los mejores laboratorios europeos y también de otros países, como Corea del Sur, Estados Unidos o Japón".
El congreso, organizado por el European Robotics Research Network (EURON), del que forma parte el Laboratorio de Robótica Inteligente de la Universitat Jaume I de Castellón (UJI), "va ganando fama desde su creación en 2001", según Sanz, "por el alto nivel de participantes del ámbito internacional".
El certamen, que el año pasado se dedicó a los "robots humanoides", se centra en esta edición en los "robots asistenciales", que deben ser capaces de "realizar una serie de tareas en entornos parcial o totalmente desconocidos", además de "cooperar y comunicarse con humanos de diferentes maneras", explicó Sanz.
En cuanto a las sillas de ruedas robotizadas, Sanz incidió en que la seguridad de estos robots es el punto "crítico" para que se pongan a disposición de los usuarios, ya que cuando se trabaja con personas, eso es "lo principal, no puede fallar".
Este investigador también adelantó que aún han de pasar unos ocho o diez años en "conseguir los avances tecnológicos suficientes", no sólo en robótica asistencial, sino también en que "entre en nuestras casas un robot que nos sea de utilidad real más allá de un aspirador o un robot de cocina".
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