El premio Nobel de Química holandés Paul Crutzen, que trabaja en Maguncia, oeste de Alemania, está convencido de que el biodiésel será perjudicial para el clima.
Las plantas preferidas para obtener combustible alternativo como el maíz, por ejemplo, requieren mucho abono y esto, según Cruzten y sus colaboradores, podría llevar a la atmósfera óxido de nitrógeno, que es un gas más perjudicial para el clima que el anhídrido carbónico.
Este efecto, según Crutzen, dice hoy el diario de Munich Sueddeutsche Zeitung, es mucho más fuerte de lo que se había pensado hasta ahora.
En la combustión del biodiésel tomado de la colza se produciría el doble de la cantidad de gas responsable del efecto invernadero.
Según los planes de la Unión Europea antes de 2020 el 10 por ciento del combustible utilizado para la locomoción debería ser de origen vegetal.
Noticia publicada en ANSA (Italia)