Espeleólogos de la asociación almanseña Extopocien han descubierto recientemente la entrada del tercer sector de la cueva de los Chorros en Riópar y Vianos. Después de una campaña de trabajos que ha durado 21 años, sus esfuerzos han culminado con el descubrimiento del acceso aéreo a esta zona de la cavidad, la más deseada por quienes practican estas exploraciones.
Se trata de un importante descubrimiento en la espeleología ya que amplía un buen número de kilómetros la topografía conocida de la Cueva de los Chorros, y facilitará que sigan las exploraciones en la cavidad, una de las mayores de España.
Larga historia
Las exploraciones de esta zona de la cueva comenzaron en 1986, cuando espeleólogos alicantinos intentaron superar un sifón (zona en la que el paso queda sumergido bajo el agua) de enormes dimensiones, situado en la zona final del segundo sector. Este sifón llamado inicialmente Terminal y posteriormente sifón Mateo Martín -en memoria de un espeleólogo fallecido- constituyó un obstáculo difícil de vencer durante largos años. En 1993 dos espeleo-buceadores, J. Octavio Maestre y Manolo Martínez, ayudados por un enorme equipo de apoyo, consiguieron superar el sifón y salir al otro lado.
A la vuelta, sus explicaciones animaron al colectivo espeleológico, ya que al otro lado de este sifón que era muy difícil de atravesar, con 300 metros de recorrido, y teniendo que superar una profundidad de 34 metros, se accede a una amplia olla de 10 metros de diámetro donde converge una gran galería.
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