Las fiestas tradicionales de fin de año y los respectivos días de asueto nos dan la oportunidad de descansar, relajarnos y divertirnos, y también abren la posibilidad de que degustemos variados antojitos, pausa que debemos canjear a partir de enero por la rutina del estrés, los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo que todos los días debemos combatir.
Lo más probable es que iniciemos el año 2008 con algunas tallas o kilos de más, esto incluye tanto a las personas que hacen o no alguna actividad física, así como aquellas que acostumbran comer de forma balanceada.
“Al finalizar la época navideña la mayoría de nosotros llegamos a presentar alteraciones en nuestro metabolismo por un posible exceso en el consumo de alimentos o bebidas”, advierte el doctor Manuel González Ortiz, investigador de la Unidad de Investigación Médica en Epidemiología Clínica del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente en Guadalajara, Jalisco.
“A principios de año los médicos vemos que la consulta de pacientes con diabetes aumenta, ya que llegan con niveles descontrolados de glucosa en la sangre, lo cual revela que los excesos se hicieron presentes e interrumpieron tal vez la dieta, la actividad física y, en algunos casos, el tratamiento con medicinas.
“El último día de 2007 es un buen pretexto para que el paciente que vive con la enfermedad haga su lista de propósitos y procure cumplirlos en la medida de lo posible. Lo primero que recomiendo es que coloquen entre sus prioridades seguir las indicaciones de su doctor, así como tomar el medicamento que les recete, porque el principal problema al que nos enfrentamos la comunidad médica constantemente es al poco apego al tratamiento que tienen los pacientes, principalmente aquellos que padecen diabetes tipo 2”, añade el especialista.
“En la mayoría de los casos deben ingerir más de dos medicamentos, lo que dificulta la adherencia. En la actualidad ya no existe pretexto para no hacerlo. Para contrarrestar el problema de la falta de apego al tratamiento y mantener controlada la enfermedad, existe una terapia antidiabética oral combinada de glimepirida (sulfonilurea) y metformina (biguanida), conocida como Glimetal. Con base en investigaciones hechas en México se ha confirmado su eficacia y seguridad.
“Su lista de propósitos también debe incluir un cambio en su estilo de vida: comer de forma adecuada; agregar mayor cantidad de vegetales y frutas, y disminuir carbohidratos y carnes rojas. Y caminar diariamente”, concluye.
Noticia publicada en Yucatan (México)