Guillermo Sáez-Tormo ha destacado a EFE que el ejercicio fÃsico moderado es una "práctica saludable", aunque si se realiza de forma muy intensa y la persona no está bien entrenada, al consumir mucho oxÃgeno se producen unos radicales libres que son responsables de la oxidación y el desgaste de las moléculas básicas en la vida de la célula.
AsÃ, los carbohidratos, los lÃpidos, las proteÃnas y los ácidos nucleicos alteran las estructuras de la célula cambiando sus funciones, lo que provoca un envejecimiento de la célula y puede llegar incluso a destruirla.
"Paradójicamente, el oxigeno que necesitamos para vivir también nos desgasta", ha asegurado el catedrático, quien ha agregado que este proceso de oxidación puede dar lugar al estrés oxidativo, que tiene implicaciones patológicas.
Según ha indicado, se ha demostrado que hay una "gran diferencia" entre realizar un ejercicio moderado, regular y frecuente, especialmente cuando hay un entrenamiento y la persona está acostumbrada a hacer ejercicio, y cuando el ejercicio "es muy intenso, de cuando en cuando, y se fuerzan de repente mecanismos" que no están adaptados.
Cuando una persona hace ejercicio aumenta su frecuencia respiratoria y se regula el aparato cardiovascular en función de sus necesidades, pero en el caso del deportista entrenado regula las necesidades de su ejercicio y tiene menos palpitaciones que una persona normal.
"El ejercicio mal controlado puede volverse contra nosotros", ha asegurado el experto, quien ha indicado que se ha demostrado en animales de experimentación que una dieta baja en calorÃas, junto al ejercicio moderado, es la mejor manera de prevenir el estrés oxidativo y retardar el envejecimiento.
Guillermo Sáez-Tormo se ha mostrado partidario de que los deportistas consuman antioxidantes, muy abundantes en frutas y verduras, pero se manifestó contrario al uso de anabolizantes o productos para aumentar la masa muscular, ya que son proteÃnas "que solo distorsionan el normal metabolismo de la célula".
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