Investigadores de la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos, y la de Aberdeen, de Gran Bretaña, descubrieron que la gente que comparte creencias polÃticas se conecta de formas que pueden ser medidas en el cerebro, lo que ayudarÃa a explicar posiblemente por qué las divisiones son difÃciles de superar.
Distintas áreas del cerebro de un voluntario se activaron cuando la persona intentó identificar preferencias como comidas y deportes de alguien descripto como con ideas polÃticas similares y otro con visiones opuestas.
Cuando las ideas son similares, se activa una región del cerebro responsable también de la introspección o autoanálisis. Cuando las creencias son distintas, por el contrario, la que se activa es otra región. Esta investigación sugiere que los seres humanos están destinados a establecer lazos empáticos con aquellos que tienen una misma filosofÃa.
"Esta investigación puede conducirnos a una explicación sobre por qué es difÃcil comunicarse cuando hay otros lineamientos religiosos o polÃticos o cualquier tipo de fronteras ideológicas", aseguró la autora del estudio, Adrianna Jenkins, investigadora y graduada en PsicologÃa en Harvard.
Los voluntarios de esta investigación, estudiantes universitarios en su mayorÃa, recibieron descripciones ficticias de dos personas. Una de ellas era un estudiante liberal desde el punto de vista polÃtico de una universidad de arte privada del noreste de Estados Unidos. El otro era un cristiano conservador, republicano, que asistÃa a un universidad grande del mediooeste.
Se mostró a los participantes de este estudio fotografÃas de ellos mismos y de otras dos personas, junto con comentarios como "le gusta esquiar" o "le gusta la manteca de manà y la mermelada". Se les pidió luego que indicaran qué posibilidades habÃa de que esas frases fueran ciertas. Los participantes no tenÃan que dar la respuesta correcta.
Los escaneos mostraron que se activaba una región del cerebro conocida como corteza prefrontal media. La zona superior, el lugar de la introspección, también se activaba cuando los estudiantes decidÃan qué podÃa gustarle al personaje similar. Una zona más baja se activaba para gente distinta a los participantes de este estudio.
Noticia publicada en ClarÃn (Argentina)