El segundo hallazgo resultó una sorpresa, estudios previos indicaban que en general, las personas casadas suelen ser más sanas que aquellas que viven solas, dijo la investigadora Julianne Holt-Lunstad.
Pero serán necesarios estudios ulteriores para determinar qué significan los resultados para la salud a largo plazo, dijo Holt-Lunstad, profesora adjunta de psicologÃa en la universidad Brigham Young. Su estudio fue difundido el jueves online por la revista especializada Annals of Behavioral Medicine.
En el estudio participaron 204 personas casadas y 99 solteras o que vivÃan solas. La mayorÃa eran blancas, y se ignora si los mismos resultados podrÃan aplicarse a otros grupos étnicos, dijo Holt-Lunstad.
Los voluntarios que aceptaron participar en el estudio portaban dispositivos electrónicos que registraban su presión sanguÃnea al azar, en el curso de las 24 horas.
Los análisis determinaron que cuando el matrimonio era más feliz, el promedio de presión sanguÃnea era menor.
En cambio, personas que no se sentÃan felices con sus cónyuges tenÃan un promedio de presión sanguÃnea inclusive más alto que personas que vivÃan solas.
"Creo que este (estudio) merece cierta atención", dijo Karen Matthews, profesora de psiquiatrÃa, psicologÃa y epidemiologÃa en la universidad de Pittsburgh. Matthews estudia afecciones cardÃacas y alta presión sanguÃnea, pero no participó en el estudio.
Escasos estudios sobre el riesgo de alta presión sanguÃnea han analizado la calidad del matrimonio, en lugar de analizar simplemente el análisis marital, dijo la experta.
Y el doctor Brian Baker, profesor adjunto de psiquiatrÃa en la universidad de Toronto, dijo que cuando se trata de medir la presión sanguÃnea, es más importante la cualidad de un matrimonio que el simple hecho de que dos personas compartan el mismo lecho.
Noticia publicada en Multimedios 106 (Ecuador)