El estudio, que publica hoy la revista "Nature", está dirigido por Mark Isalan y Luis Serrano y supone una aportación importante en el debate cientÃfico sobre si los organismos vivos son el resultado del diseño inteligente o de la evolución.
"Los defensores del diseño inteligente -dice un comunicado del Centro de Regulación Genómica de Barcelona- creen que el azar y la selección son demasiado casuales y lentos para permitir la aparición de nuevas y complejas propiedades".
Estos cientÃficos argumentan que "los pasos intermedios existentes al modificar los genes para crear algo nuevo posiblemente desorganicen el sistema existente y sean malos para el organismo".
El estudio de Isalan y Serrano demuestra, según el comunicado, que "los organismos son capaces de hacer frente a procesos extremos de mutación y de reorganización de genes".
Este nuevo enfoque sobre el diseño inteligente en la evolución se traducirÃa en aplicaciones útiles en biotecnologÃa "como la producción de biofuel a partir de microorganismos mas eficientes.
El estudio indica también que la evolución celular de las redes de genes podrÃa permitir la producción de nuevas propiedades en una amplia variedad de células y esto tendrÃa "unas profundas implicaciones para la salud humana".
Noticia publicada en Terra (España)