Los resultados del proyecto, que comenzó en 2003, se encuentran a la vista. El equipo dirigido por Echarri e integrado por los investigadores y docentes de la UNGS, Andrés Sartarelli, Sergio Vera y Ernesto Cyrulies, construyó un prototipo que logró producir 350 gramos de hielo por dÃa, equivalentes a dos cubeteras de hielo que servirÃan para enfriar una botella de gaseosa.
"Hasta el momento hemos construido cuatro prototipos con los que logramos producir desde 60 hasta 400 gramos de hielo según las caracterÃsticas de cada uno", explica Echarri y agrega: "con los datos experimentales que estamos obteniendo, pensamos desarrollar un modelo matemático que nos permita un diseño eficiente de este tipo de refrigeradores".
La heladera no contiene ninguna parte móvil ni eléctrica. Su funcionamiento se basa sobre los procesos de adsorción (atracción y retención de una sustancia en la superficie de un cuerpo) y desorción (emisión de un fluido previamente absorbido) de metanol por el carbón activado.
Tres partes componen el prototipo: un colector, un condensador y una cámara frÃa. En el colector, ubicado en la parte superior, unos tubos de hierro que contienen carbón impregnado con metanol son expuestos al sol. Con el calor, el metanol se evapora y pasa al condensador, donde se vuelve lÃquido de nuevo. De noche, cuando la temperatura del colector baja, el carbón vuelve a adsorber el metanol, provocando su evaporación en la cámara frÃa lo que hace bajar la temperatura y, por lo tanto, genera hielo.
Con este prototipo construido en la universidad y, luego de optimizar ciertos aspectos, los investigadores esperan obtener 1200 gramos de hielo por dÃa.
Otra de las caracterÃsticas de este refrigerador solar es que mucho más amigable con el medio ambiente que las heladeras convencionales, ya que no utiliza compuestos clorofluorocarbonados, principales responsables del adelgazamiento de la capa de ozono, ni combustibles fósiles para producir la energÃa necesaria para su funcionamiento. Además, los investigadores destacan que la construcción de la heladera "prácticamente no tiene costo".
"No estamos pensando de un desarrollo comercial tenga un mercado demasiado grande, porque este tipo de dispositivos no puede, ni podrá, competir con una heladera eléctrica, si estamos hablando de colocarlo en la ciudad", explica Echarri. Por el contrario, los investigadores y docentes de la universidad apuntan a sectores rurales de bajos recursos o comunidades aisladas de la Argentina adonde no llega la energÃa eléctrica.
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