Un grupo de cientÃficos ha conseguido desentrañar el mapa genético de uno de los mamÃferos más extraordinarios del mundo, el ornitorrinco, y ha llegado a la conclusión de que es en parte mamÃfero, ave y reptil a la vez.
Esta especie tiene un olfato magnÃfico, puede orientarse mediante la captación de campos eléctricos, defenderse con veneno, poner huevos y dar de mamar sin pezones.
En el estudio se comprueba que la extraña mezcla de diferentes clases de animales se constata ya en los genes. Los datos son publicados por los cientÃficos de la Washington School of Medicine (St. Louis) en la revista británica Nature (Vol. 453, Pág. 175). Con ello cierran un importante vacÃo en la evolución de los mamÃferos.
El Ornithorhynchus anatinus, que se clasifica en la subclase de los prototerios, es considerado un mamÃfero porque da de mamar a sus crÃas y tiene pelo. Pero muestra también caracterÃsticas de las aves y reptiles, asà como algunas muy curiosas y únicas: su pico cuenta con un sensor eléctrico muy complejo que le permite bucear y hallar a sus presas con ojos, oÃdos y nariz cerrados. Además, los machos pueden echar veneno en caso de necesidad, como muchos reptiles.
"Lo original en el ornitorrinco es que ha conservado una superposición muy amplia de dos clasificaciones muy distintas, mientras que los mamÃferos posteriores perdieron todas las caracterÃsticas de los reptiles", afirmó Wes Warren, profesor de genética y director del proyecto. Este animal se diferenció hace unos 166 millones de años de su predecesor primitivo y es por tanto el mamÃfero más lejano de los seres humanos.
El equipo, que trabajó en ocho estados, comparó el código genético del ornitorrinco con el de los humanos, ratones, perros, mofetas y gallinas. Según los resultados, este animal comparte en un 80 por ciento los genes de otros mamÃferos. Pero los expertos encontraron tanto genes que permiten poner huevos como de producción de leche. El ornitorrinco no tiene mamas, sino que alimenta a sus crÃas con leche que se segrega de la propia piel.
En la búsqueda de similitudes con los reptiles, se descubrió que ambos cuentan con las mismas duplicaciones de secuencias genéticas responsables de la producción de veneno. Resulta fascinante sin embargo que éstas de desarrollaron en ambos grupos de manera totalmente independiente.
Los cientÃficos se mostraron además sorprendidos por el hallazgo de muchos genes del olfato. "Esperábamos encontrar sólo unos pocos, porque estos animales pasan la mayor parte del tiempo bajo el agua", afirma Warren. Sin embargo existen genes similares en mamÃferos con un olfato muy sensible como perros, por lo que ahora los expertos creen que el ornitorrinco tiene un gran olfato y que incluso puede oler bajo el agua.
Con 2.200 millones de pares de bases de ADN, el genoma del ornitorrinco alcanza un tamaño de dos tercios del humano. Tiene 18.500 genes, de forma similar a otros vertebrados, y 52 cromosomas, entre ellos muchos del área sexual, en total diez.
"A primera vista el ornitorrinco parece un accidente de la evolución. Pero más allá de cuán loco parezca este animal, su secuencia genética es impagable para la comprensión de los procesos biológicos de la evolución de los mamÃferos", subraya Francis Collins, director del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano en Bethesda (estado de Maryland).
Noticia publicada en Diario de Sevilla (España)