La agencia espacial estadounidense, la NASA, ha elaborado unos mapas de satélite que muestran las zonas del océano en que los vientos pueden ayudar a producir energÃa eólica. Y es que la implantación de los aerogeneradores en el mar representa en la actualidad uno de los retos para la continuación de la industria eólica en todo el mundo.
Esta investigación ha corrido a cargo del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, sus siglas en inglés) de la NASA a partir de los datos de satélite recogidos durante una década. Si bien los nuevos mapas pueden tener otros usos, como predecir tormentas y aportar mayor precisión a las predicciones meteorológicas, lo cierto es que son una herramienta muy útil para planear la localización de campos eólicos marinos que conviertan la energÃa del viento en electricidad.
La energÃa del viento tiene el potencial de suministrar entre el 10% y el 15% de las necesidades energéticas futuras, indicó Paul Dimotakis, jefe de tecnologÃa del JPL. Si las áreas del océano con vientos fuertes fueran explotadas para producir energÃa eólica, estas podrÃan producir una media de entre 500 y 800 vatios por metro cuadrado. Aunque esta cifra es menor que la capacidad máxima de producción de energÃa solar, que es de unos 1.000 vatios por metro cuadrado cuando el cielo es claro y el sol se sitúa justo encima de las regiones ecuatoriales, la media de la energÃa solar en las latitudes medias del planeta, incluso bajo condiciones de cielos despejados, es menos de un tercio de esa cifra, explicó Dimotakis. Además, la energÃa eólica puede convertirse en electricidad de manera más eficiente que la procedente de paneles solares y a un precio menor por vatio de electricidad producido, añadió.
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