Esa es la conclusión a la que han llegado científicos de la Universidad de Cantabria, de la Autónoma de Madrid y de Valladolid, tras realizar una síntesis del estado actual de los glaciares que existen en la geografía española, los Pirineos, Picos de Europa y Sierra Nevada, observando la evolución climática desde la Pequeña Edad del Hielo – entre el año 1300 y 1860- hasta el periodo actual.
La razón de estudiar a través de los glaciares los efectos del cambio climático la ofrece el investigador jefe del estudio, Juan José González Trueba: “Las altas montañas son espacios especialmente sensibles a los cambios climáticos y ambientales, y dentro de esllas, la evolución de los glaciares es uno de los indicadores más eficientes que evidencia el calentamiento global que estamos viviendo”.
Actualmente, en la cordillera pirenaica quedan 21 glaciares, 10 en la vertiente española y 11 en la francesa. El estudio pone en evidencia que hasta la fecha han desaparecido todos los glaciares pequeños y los de superficie más grandes, “han menguado su superficie entre un 50 y un 60%”. Aunque no siempre ha sido así, ya que según se desprende de la investigación, “entre 1645 y 1710 se dio en la península un periodo más frío, haciendo que los glaciares de las altas montañas crecieran.
Noticia completa en Pirineo Digital (España)