Puede parecer insólito, pero una bacteria infecciosa puede ayudar a su huésped a no caer en las garras de alguien peor. El equipo de Lauren Hedges de la Universidad de University of Queensland in Brisbane, Australia, ha descubierto que estos microorganismos infecciosos pueden proteger a algunos animales de los virus.
?Lo que hemos encontrado es una relación inesperada entre las bacterias y los virus que no esperábamos?, ha indicado esta experta. ?La bacteria protege a las moscas de las infecciones por virus?, afirma. Y lo hace de una forma que puede atestiguarse al registrar una menor mortalidad.
No es un parásito
La bacteria en cuestión se llama Wolbachia, y se encuentra en el 20% de las especies de insectos, especialmente en el interior de los estómagos. También se la ha localizado en algunos crustáceos y nemátodos (gusanos al fin y al cabo), y en ciertas arañas. Pero no se trata de un parásito.
Parece ser que ha llegado a un acuerdo para intercambiar servicios con aquellos a los que coloniza, por lo que es una bacteria simbiótica. El equipo de Hedges estudió precisamente cual era el papel de este microbio en moscas Drosophila, y descubrió su papel protector frente a virus como los cornavirus, del tipo de los que causan la polio.
En el estudio se infectaron moscas de Drosophila con esta bacteria, y se comprobó que, una vez atacadas por estos virus, vivÃan el doble, según Hedges. ?Es un efecto bastante dramático?, admite. El hecho observable es que los virus se acumulan mucho más lentamente en el interior de estas moscas, lo que retrasa considerablemente su mortalidad. El mecanismo por el que la bacteria defiende de la invasión de virus a las moscas no se conoce aún.
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