Esto permite distinguir entre diferentes capas del sustrato geológico en función de su mayor o menor acústica.
Una vez detectado el yacimiento, interesa determinar la naturaleza de los sedimentos minerales a los que se encuentra asociados, normalmente mediante prospección y extracción de muestras.
El yacimiento de hidrato de metano puede estar constituido por una gran bolsa separada o -esta es la situación más frecuente- se presenta ocupando los espacios entre los diferentes estratos sedimentarios.
Por otra parte, el volumen de reservas disponible de hidratos de metano es enorme: representa aproximadamente el doble del resto de combustibles fósiles en todo el mundo.
Su distribución geográfica es igualmente interesante puesto que es un recurso menos concentrado que los yacimientos de petróleo y gas natural actuales.
Los yacimientos registrados hasta la fecha se encuentran en el Artico y en las plataformas marinas, entre los 300 y 800 metros de profundidad debajo del mar, con lo que un mayor número de paÃses podrÃan tener acceso directo a este recurso energético.
En la década de 1970 fueron descubiertos los sedimentos oceánicos, y en estos momentos Japón lleva la delantera en la exploración y la investigación con el objetivo de sacar este metano de manera rentable.
Además, también está trabajando la Unión Europea y empresas como Hydratec.
Noticia publicada en Terra (Argentina)