Un grupo de investigadores pertenecientes al Centro de Nanociencia y Nanotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Barcelona está desarrollando una serie de biosensores ópticos "eficaces, baratos y rápidos" para el diagnóstico precoz del cáncer.
La investigadora Laura M. Lechuga ha explicado que estos biosensores, de aplicación subcutánea, también permitirán la detección precoz de glucosa en enfermos diabéticos, en enfermedades cardiovasculares y en el análisis de contaminantes.
Ha añadido que esta tecnología empezará a aplicarse de forma subcutánea y experimental el próximo año y podría ser utilizada clínicamente en un periodo entre cinco y diez años.
Laura M. Lechuga, que hoy ha pronunciado la conferencia Nuevos desafíos en Nanomedicina en Valencia, ha avanzado que "en una década se emplearán nanopartículas magnéticas para el diagnóstico precoz y terapia de determinados cánceres, como los de mama, próstata y tumores cerebrales".
En concreto, esta tecnología puntera de nanopartículas magnéticas las está experimentando en la actualidad la empresa alemana Magforce.
La investigadora ha señalado que este tipo de biosensores, que están dotados de cierta inteligencia, estudian las características de la proteínas existentes en la sangre para determinar de una manera precoz la presencia o aparición de células enfermas, como las que producen enfermedades cancerígenas, cardiovasculares o diabéticas.
Noticia publicada en ADN (España)