La proteÃna se llama Omomyc y fue lograda por el Instituto de BiologÃa y PatologÃa Molecular del Consejo Nacional de Investigación, en conjunto con el grupo de Gerard Evan, de la Universidad de San Francisco, en California.
Según los autores, en base a resultados logrados en animales, la proteÃna puede ser usada contra diversas formas de tumor y convertirse en la base de una futura terapia para eliminar los efectos colaterales.
El principal blanco de la súper proteÃna se llama MYC, responsable del desarrollo de la mayor parte de los tumores, pero hasta ahora descuidada.
"Se trata de una suerte de director de orquesta del crecimiento de los tejidos, también de los sanos, y se pensaba que su inhibición tenÃa efectos devastadores en el organismo, matando a las células normales. No habÃa pruebas de que atacar MYC fuera eficaz contra el cáncer, ahora es claro que puede ser uno de los primeros blancos de la lucha", explicó Sergio Nasi.
La proteÃna MYC no actúa sola, sino que necesita la ayuda de otro proteÃna, llamada MAX, trabajan juntas, las dos interactúan con otras moléculas y regulan la actividad de muchos genes.
El "truco" de los investigadores consiste en impedir la alianza, modificando una porción de MYC lograron la súper proteÃna Omomyc.
Omomyc "obstaculiza la asociación de MYC con MAX y redirige la actividad, transformando a la primera de molécula que causa el cáncer a una que lo suprime", agregan los expertos.
Noticia publicada en La Segunda (Chile)