Esas lluvias ácidas, aminoradas por acciones tomadas en los años 80 en Canadá y Estados Unidos, acidificaron los lagos y dejaron como legado la eliminación permanente del calcio -un elemento esencial de la vida- en los lagos, según un estudio canadiense.
Publicado por la revista Science el estudio, dirigido por John Smol de la Universidad Queen"s de Ontario, califica de "osteoporosis acuática" -descalcificación- el efecto de los ácidos que eliminaron el calcio terrestre que normalmente las lluvias envÃan a los lagos.
Durante décadas las lluvias ácidas fueron eliminando el calcio –por la eliminación de la carga positiva en este último- presente en los suelos, y no solo en la superficie sino también en las profundidades.
El calcio es esencial en la cadena alimenticia acuática, desde las algas hasta los crustáceos, que forman la base alimentaria de las especies situadas en el tope de la cadena alimentaria.
El calcio de los lagos fue reducido al mÃnimo del necesario para la existencia de muchos organismos -y menos en muchos casos- en lagos de Canadá y otros paÃses.
Y no hay más calcio presente en los suelos para reemplazar el que fue destruido por las lluvias ácidas, un efecto nunca previsto en los estudios anteriores, y que puede ser irreversible.
Este efecto no sólo se siente en Canadá y Estados Unidos, donde fueron analizadas las aguas de cientos de lagos, sino probablemente en otros paÃses, incluso en los tropicales.
Noticia publicada en Milenio (México)