Los resultados de la investigación aparecen publicados en un artÃculo en la revista "Cerebral Cortex", firmado por la profesora de esta misma facultad Judith DomÃnguez-Borras, junto a otros expertos de la Universidad de Bremen (Alemania), según ha informado la UB.
El estudio describe cómo procesa el cerebro los efectos de la emoción sobre la atención cognitiva y concluye que los estÃmulos emocionales son los captados con más rapidez y eficacia, frente a los no emocionales, como puede ser un efecto visual.
"Los estÃmulos emocionales tienen una prioridad absoluta, tanto de signo positivo como negativo, porque ponen en juego información básica para la supervivencia", ha asegurado Carles Escera, que ha subrayado, a continuación, que este hecho hace que, en situaciones de peligro, la atención humana se centre siempre prioritariamente en los estÃmulos con carga emocional. Escera, director del Grupo de Investigación Consolidado de Neurociencia Cognitiva de la UB, ha desarrollado el estudio contando con un grupo de 17 mujeres de entre 19 y 30 años.
A través de técnicas de resonancia magnética, la investigación estudia las respuestas de sus cerebros ante estÃmulos visuales y auditivos. Los estÃmulos visuales corresponden a fotografÃas -caras con expresiones neutras, de amenaza o de miedo-, y que son precedidas por un sonido, que es monótono en el 90% de los casos. La introducción de un sonido totalmente inesperado y diferente al habitual en este contexto altera significativamente la respuesta de la atención, que se centra más en el estÃmulo sensorial que en el visual.
Según el artÃculo, cuando un sonido no encaja en la regularidad acústica se activan en el cerebro unas neuronas localizadas en el córtex supratemporal, prefrontal y parietal, y en la unión tempoparietal. Otra de las conclusiones fundamentales del estudio es que la activación de las áreas del cerebro que procesan el estÃmulo inesperado se amplifica especialmente si el contexto emocional es negativo.
Noticia publicada en ABC (España)