Su diámetro es tan sólo 4,7 veces más grande que el de la Tierra, y su masa es equivalente a 25 mundos como en nuestro. En comparación, el gigante Neptuno, el planeta anillado más bello del sistema solar, tiene un diámetro 3,8 veces superior al de la Tierra y una masa 17 veces mayor; de ahà el nombre de un "superneptuno".
El descubrimiento lo han realizado astrónomos del prestigioso Centro de AstrofÃsica de Harvard y el Smithsonian, y el método, observar ese "mundo" con un telescopio gigante como el Keck, en Hawai, cuando el planeta pasa por delante de su estrella. Hay una disminución obvia de la luz del astro, y en base a ese decrecimiento del brillo, los expertos pueden deducir que es un mundo quien está bloqueando temporalmente la luz de la estrella y su probable masa y radio; un auténtico "tour de force" o vuelta de tuerca de cálculo.
El nuevo planeta se encuentra en la constelación del Cisne, HAT-P-11b está cerca de su estrella, tanto que un año, el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol -el movimiento de traslación- serÃa para este mundo el equivalente a 4,8 dÃas. No es de extrañar que esté literalmente cocido, alcanzando unas temperaturas de 593 grados celsius. La estrella en cuestión es sólo tres cuartas partes de nuestro Sol y es más frÃa.
Parece ser que hay indicios de otro mundo que formarÃa parte de este peculiar sistema, pero los datos deben aún confirmarse. El astrónomo Gaspar Bakos, uno de los autores del hallazgo, está entusiasmado, pues también existen noticias de un mundo "neptuniano" alrededor de otra estrella distinta. "Todos estos objetos nos permiten comprobar las teorÃas sobre la estructura de los planetas y cómo se formaron", ha indicado Bakos. No se descarta que, con la puesta en marcha del telescopio espacial Kepler, se puedan descubrir mundos como la Tierra desde el espacio.
Noticia publicada en Ecodiario (España)