Para detectar la variación en la cadena del frÃo de los alimentos y determinar si fueron almacenados a temperaturas adecuadas, integrantes del Departamento de BiologÃa Molecular y BiotecnologÃa del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, encabezados por Pablo Pérez Gavilán, desarrollaron un kit, único en el mundo.
El kit no sólo indica si la cadena de frÃo se rompió, sino por cuánto tiempo y el nivel de contaminación por bacterias que podrÃan tener los productos, en especial las carnes. Es un avance de bajo costo, señaló el cientÃfico.
La investigación Use of lactic bacteria and resazurin for monitoring the cold chain on biological products fue presentada en la 3rd International Conference for Food Safety and Quality, en San Francisco, Estados Unidos, celebrada recientemente, donde obtuvo el tercer lugar en el concurso de carteles. La patente está por tramitarse.
Según la revista electrónica de divulgación Salud & Sociedad, las enfermedades transmitidas por alimentos son aquellas que se originan por la ingesta de comida infectada con agentes contaminantes en cantidades suficientes para afectar al consumidor.
Sean sólidos naturales, preparados, o bebidas simples como el agua, los alimentos pueden originar dolencias provocadas por patógenos como bacterias, virus, hongos, parásitos o componentes quÃmicos que se encuentran en su interior.
Los sÃntomas varÃan de acuerdo al tipo de contaminación y la cantidad de producto infectado que haya sido consumido; los signos más comunes son diarrea y vómito, pero también se pueden presentar dolores abdominal y de cabeza, fiebre, sÃntomas neurológicos, visión doble, ojos hinchados y dificultades renales, entre otros.
Además, ciertas enfermedades transmitidas por alimentos pueden derivar en padecimientos de largo plazo, como la Escherichia coli (E.coli) O157:H7, con posibles fallas en el riñón, en niños y bebés; la Salmonella: artritis e infecciones, y la Listeria monocytogenes, meningitis o aborto en mujeres embarazadas.
Para algunas personas, la mayorÃa de esos padecimientos son pasajeros, sólo duran un par de dÃas sin ninguna complicación; pero en ciertos casos pueden llegar a ser severas y dejar graves secuelas e, incluso, provocar la muerte.
Noticia publicada en Milenio (México)