CientÃficos españoles han identificado un nuevo mecanismo según el cual las células regulan la expresión de sus genes, lo que explica algunas diferencias evolutivas entre los animales y las plantas, y podrÃa ser de gran utilidad en aplicaciones en ingenierÃa genética.
Los cientÃficos, pertenecientes al Consejo Superior de Investigaciones CientÃficas, han publicado los resultados de la investigación en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
Los investigadores MarÃa de la Paz Sánchez y Crisanto Gutiérrez, que trabajan en el Centro de BiologÃa Molecular Severo Ochoa (centro mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid), han centrado su estudio en la proteÃna "ORC1", que posee una función crucial en el inicio de la replicación del genoma en todos los organismos eucarióticos -grupo que incluye a plantas, animales y hongos, entre otros organismos-.
Además, esa proteÃna actúa como un regulador de la expresión de ciertos genes.
Los autores han descubierto que la "ORC1" de la planta modelo (Arabidopsis thaliana) funciona como un activador de la expresión génica y no como un represor de la misma, tal y como sucede en levaduras y en células humanas, según ha informado el CSIC.
Se trata, según los investigadores, de un hallazgo "completamente inesperado", ya que creÃan que las proteÃnas ORC1 de la planta modelo y las de humanos tenÃan la misma función.
Los investigadores han concluido que la clave de la diferencia reside en un grupo de aminoácidos que se organiza tridimensionalmente en un dominio caracterÃstico que está presente en la proteÃna ORC1 de vegetales, pero no en células humanas.
"Todas las plantas, incluidas las algas, poseen ese dominio en sus correspondientes proteÃnas ORC1; por ello, el mecanismo descrito en esta investigación parece ser de Ãndole general a todo el gran grupo de organismos vegetales", según el investigador del CSIC.
El hallazgo tiene interés desde el punto de vista de la epigenética, disciplina que estudia los cambios que se producen en el genoma sin modificarse el código genético.
Estas alteraciones, diferentes de las mutaciones que alteran las secuencias del ADN e involucradas en la aparición de patologÃas como el cáncer o los problemas de desarrollo embrionario, están muy influenciadas por la acción de agentes externos.
Según Gutiérrez, el descubrimiento contribuye, en el área de la epigenética, a entender por qué plantas y animales, que poseen proteÃnas muy conservadas entre sà y los mismos tipos de modificaciones de las histonas (proteÃnas muy conservadas evolutivamente) son capaces de interpretar algunas modificaciones epigenéticas de distinta forma.
Entre otras aplicaciones, los resultados del trabajo pueden ser la base para entender mejor el funcionamiento de módulos de proteÃnas, como las proteÃnas estudiadas en esta investigación.
Noticia publicada en El Nacional (Venezuela)