Las potencialidades que ofrece la investigación a escala nanométrica sorprenden dÃa tras dÃa. A partir del reordenamiento de átomos y moléculas sólo perceptibles al microscopio -nano equivale a la millonésima parte de un milÃmetro-, los investigadores descubren al mundo novedosas aplicaciones de nuevos materiales, estructuras y dispositivos. También en el campo de la medicina.
Un equipo de cientÃficos de la UPV podrÃa haber dado con la solución a la limitación que tienen los tratamientos contra el cáncer a la hora de diferenciar entre células sanas y enfermas. Fruto de su investigación han desarrollado nanohidrogeles, unas «pequeñas partÃculas inteligentes» que permiten la aplicación de fármacos sólo en aquellas células afectadas por la enfermedad, dejando las sanas libres del tratamiento. De momento es una técnica en experimentación exitosa del grupo Nuevos Materiales y Espectroscopia Supramolecular de la Facultad de Ciencia y TecnologÃa de la UPV, en Leioa.
El equipo, liderado por el doctor Issa A. Katime, fundamenta su trabajo en los hidrogeles: «PolÃmeros en forma de red que se hinchan por absorción pero que no se pueden disolver en ningún lÃquido». Se utilizan tanto para hacer músculos artificiales como para capturar metales pesados de aguas residuales.
En el caso que ahora ocupa, su misión es la de liberar fármacos de forma controlada en el cuerpo para mejorar el tratamiento en enfermos de cáncer. Los hidrogeles que el equipo de la UPV ha desarrollado son capaces de detectar cambios de pH. «La sangre tiene un pH de 7,4 , pero en la zona donde se localiza un cáncer el pH baja a 4,7-5,2», señalan los cientÃficos.
En la investigación, los hidrogeles «se han funcionalizado con ácido fólico, que tiene la capacidad de detectar células cancerÃgenas y engañarlas, de forma que le permiten atravesar sus membranas». Una vez dentro, el cambio de pH favorece el hinchamiento del nanohidrogel y, con ello, la liberación del fármaco.
Noticia completa en Diario Vasco (España)