Se trata de un estudio en el que han participado un grupo de cientÃficos nipones de la Agencia Japonesa para la EnergÃa y los Recursos (JSER por sus siglas en ingles), recogido y traducido por la página The Registrer y del que se ha hecho eco el blog Desde el exilio.
Las conclusiones de este estudio se presetarán al Gobierno del paÃs asiático y probablemente tendrán una influencia decisiva en sus polÃticas sobre el cambio climático. Unas polÃticas que de ser asà se verÃan seriamente modificadas ya que Japón es uno de los firmantes del Protocolo de Kioto.
Tres de los cinco cientÃficos que han liderado el estudio han rechazado categóricamente que el cambio climático se deba a la acción de los humanos; otro señala que los datos de medidas de temperatura que se usan para apoyar las tesis del calentamiento global son llamativamente escasos y apunta, además, que la tendencia del planeta a calentarse registrada en la segunda mitad del S XX ya ha terminado. AsÃ, tan sólo uno de los cinco participantes, todos del máximo prestigio en su paÃs, se mostraba de acuerdo con las tesis ambientalistas que señalan a los gases de efecto invernadero originado por la acción humana como culpables de las modificaciones en el clima.
"Una hipótesis improbable"
Los expertos que lo han analizado señalan como una de las caracterÃsticas más llamativas de este informe que se aleja del habitual lenguaje ambiguo y diplomático de este tipo de documentos. El ejemplo más llamativo de ello es el trabajo de Kanya Kusano, director de programa y lÃder de grupo en el "Simulador Terráqueo" de la Agencia Japonesa para la Ciencia y la TecnologÃa Marino-Terraquéas (JAMSTEC por sus siglas en inglés), que califica de extremadamente inmaduros los modelos climáticos que se utilizan en las catastrofÃsticas predicciones que auguran notables aumentos de la temperatura globla o el deshielo de Groenlandia o la Antártida.
Partiendo de esta base Kusano no dudaba en comparar a la ciencia climática con la "astrologÃa antigua" y aseguraba que las conclusiones del IPCC que apuntan que "a partir de ahora las temperaturas atmosféricas mostrarán un incremento continuado deben ser tenidas en cuenta sólo como una hipótesis improbable".
"No habrá gran desastre"
Otro de los participantes en el estudio es Syun-Ichi Akasofu, fundador y director del Centro Internacional de Estudios ArtÃcos en Alaska (IARC por sus siglas en inglés), que ha utilizado datos históricos para desmentir que las temperaturas actuales puedan ser consideradas una anormalidad histórica.
Akasofu critica también que muchos estén dando el rango de hechos a lo que no son más que hipótesis cientÃficas por demostrar: "Antes de que muchos se den cuenta estas hipótesis serán sustituidas por la verdad", por lo que el cientÃfico nipón se muestra convencido de que "hay que descartar las opiniones que defienden que habrá un gran desastre".
El calentamiento global se ha detenido
Una de las conclusiones más llamativas del estudio es que, además de tener un origen completamente natural, el calentamiento global se ha detenido, aproximadamente, desde el año 2000, lo que desmontarÃa todos los modelos climáticos desarrollados por el IPCC, que siempre han coincidido en predecir que el aumento de las temperaturas debÃa mantenerse en estos años.
El estudio de series históricas de temperaturas realizado para la redacción de este informe señala algunos puntos muy interesantes: por ejemplo, los datos apuntan a que el clima se mueve en ciclos de entre 30 y 50 años, sin guardar ninguna relación con los niveles de CO2 en la atmósfera, como demuestra el periodo de calentamiento vivido entre 1800 y 1850, época en la que, obviamente, el CO2 de origen antropogénico era prácticamente cero.
Otro punto llamativo es que, según los cientÃficos nipones actualmente nos encontrarÃamos en un periodo climático que se inició aproximadamente en 1975 y que habrÃa alcanzado su cénit de calentamiento alrededor el año 2000, momento a partir del cual las temperaturas estarÃan iniciado un retroceso. Estas variaciones no tendrÃan, por tanto, ninguna relación con los niveles de CO2, que no se han reducido en los pocos años que llevamos de S. XXI.
Por el contrario, estas fluctuaciones climáticas sà podrÃan guardar una cierta relación con el incremento o la reducción de las manchas solares, que a su vez están relacionadas con periodos en los que la actividad solar y la energÃa despedida por el Sol varÃan notablemente.
No obstante, los redactores del informe advierten que hay otros elementos que deben ser tenidos en cuenta y sobre los que a dÃa de hoy se tiene escasa información cientÃfica como la influencia de las tormentas geomagnéticas, los vientos solares o las emisiones de rayos ultravioletas.
Noticia publicada en Libertad Digital (España)