"El celular no es otra cosa que un transmisor-receptor de ondas de radio", aclaró Gómez Plascencia, titular del Departamento de Neurociencias del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS).
Estas ondas son un tipo de energÃa electromagnética, como la luz visible, y se consideran radiación no ionizante, pues no pueden afectar los átomos. Dicha radiación está en los microondas, celulares y otros aparatos; la radiación ionizante sà afecta a los átomos, y puede causar mutaciones como el cáncer, y está en los rayos "x" y la luz ultravioleta, por ejemplo.
La energÃa electromagnética se transmite mediante ondas, cuya longitud se mide de cresta a cresta, el punto más alto de la onda. La frecuencia se mide por la cantidad de ondas que pasan por un punto en un determinado tiempo, por lo que entre más corta sea la longitud de onda, mayor será su frecuencia y potencia.
La frecuencia de las ondas se mide en Hertz y en los celulares va de los 900 a los mil 800 Megahertz, que se considera baja, por lo que no puede dañar a personas o aparatos.
Los hornos de microondas tienen una potencia mucho mayor que no afecta a los seres vivos, pero podrÃa interferir con un marcapasos; por esta causa, los hornos tienen una malla que evita fugas.
En las gasolineras se prohibe el uso de los celulares porque su energÃa podrÃa generar una chispa, pero no hay evidencia de que haya sucedido esto antes, según Guillermo Román, del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios del Medio Ambiente (CIIEMAD) del Instituto Politécnico Nacional.
Las ondas de radio de los celulares emiten calor y se ha dicho que puede afectar al cerebro, pero Guillermo Román especificó que la temperatura es realmente muy baja.
Se han hecho estudios para tratar de determinar afectaciones pero, a pesar de que algunos sugieren la posibilidad, todavÃa no hay algo conclusivo. "Lo que sin duda sà es un riesgo con los teléfonos celulares es usarlos manejando o caminando", concluyó Guillermo Román.
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