La evaluación de los demás requiere un procesamiento complejo de la información, pero el ser humano es capaz de formarse en pocos minutos una primera opinión de una persona que acaba de conocer. Con la misma información, las personas pueden diferir en la creación de su primera impresión de otro individuo.
Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva York dirigido por Elizabeth Phelps explica en el último número de la revista cientÃfica británica "Nature Neuroscience" que diversas áreas cerebrales están implicadas en ese proceso. En la amÃgdala y la corteza cingular posterior, zonas cerebrales implicadas en la información emocional y las representaciones de los valores, se llevan a cabo estos juicios iniciales.
Los cientÃficos llegaron a esta conclusión tras analizar, con técnicas de imagen de resonancia magnética funcional, el cerebro de personas a las que se pidió que explicaran las primeras impresiones que tenÃan de individuos.
Sus juicios se basaron en simples descripciones de sus acciones, la mitad positivas y la mitad negativas. Los participantes consideraron toda la información de que disponÃan y explicaron su percepción positiva o negativa de los individuos.
Las imágenes revelaron que la amÃgdala y la corteza cingular posterior desempeñan un papel importante en la formación de las primeras impresiones.
Noticia publicada en La Opinión (España)