"Casi la mitad fueron nuevos genes sorprendentes que nadie hubiera imaginado que estaban involucrados en la biologÃa cardÃaca", dijo Dan Arking, de la Facultad de Medicina de la Johns Hopkins University, cuyo equipo fue uno de los que trabajó en el estudio de la revista Nature Genetics.
El mes pasado, el grupo de Arking reportó en la revista Circulation que habÃa encontrado un gen simple que aumenta el riesgo de muerte cardÃaca. El nuevo estudio identifica a ese gen y a otros nueve que modifican el ritmo de las contracciones del corazón, una medida conocida como el intervalo QT.
Las personas con intervalos QT prolongados tienen un mayor riesgo de muerte cardÃaca, que es la causa de más de 400.000 muertes por año en Estados Unidos, de acuerdo al Colegio Estadounidense de CardiologÃa.
"La muerte cardÃaca súbita es un problema real. Uno no tiene una segunda oportunidad", dijo Arking en una entrevista telefónica.
El estudio, realizado entre 15.842 personas, demostró que cuanto mayor es la presencia de estas 10 variaciones, mayor es el riesgo de tener un intervalo QT prolongado.
Un ataque al corazón puede aumentar el riesgo de tener este tipo de ritmo cardÃaco anormal, pero las personas que heredan este riesgo genético generalmente nunca son identificadas.
"El problema es que estas personas no tienen factores de riesgo conocidos. No tienen colesterol alto. No son obesos. En un sentido, la genética es su única esperanza", dijo Arking.
Noticia publicada en Reuters América Latina