Este avance podrÃa marcar el comienzo del desarrollo de productos más pequeños y livianos (para teléfonos celulares y otros dispositivos) con tiempos de recarga medidos en minutos en lugar de horas.
El trabajo también permitirÃa la recarga rápida de baterÃas de autos eléctricos, aunque en este caso serÃa limitada por la potencia doméstica disponible a través de la red eléctrica. En pocas palabras, saltarÃa inmediatamente la térmica por la alta exigencia de energÃa en un perÃodo tan corto de tiempo, similar a un corto circuito.
El proyecto, dirigido por Gerbrand Ceder , profesor de Ciencia de los Materiales e IngenierÃa de MIT, se publicó en la revista Nature . Debido a que el material en cuestión no es nuevo, los investigadores simplemente han cambiado la forma de hacerlo y estiman su llegada al mercado en aproximadamente unos tres años.
Las baterÃas más modernas de litio tienen muy alta densidad de energÃa, favorable para el almacenamiento de grandes cantidades de carga. Su principal desventaja se encuentra en las tasas de transferencia de potencia: son lentas tanto en la carga como en la descarga. Considerando la prestación actual de baterÃas para autos eléctricos, "tienen mucha energÃa, permitiendo manejar a 90 km/h durante mucho tiempo, pero la potencia es baja. No se logra buena aceleración," dijo Ceder.
¿Por qué es tan lenta la transferencia de potencia? Tradicionalmente, los cientÃficos pensaban que los iones de litio junto a los electrones (responsables de llevar carga a través de la baterÃa) se movÃan de manera demasiado lenta a través del material.
Sin embargo, hace unos cinco años, Ceder y sus colegas hicieron un sorprendente descubrimiento. Cálculos computacionales sobre el fosfato de litio-hierro , un conocido material de baterÃas, predijeron que los iones de litio del material deberÃan trasladarse a gran velocidad. "Si el transporte de iones de litio es tan rápido, el problema debe ser otro", explicó Ceder. Cálculos adicionales demostraron que los iones de litio pueden, en efecto, moverse muy rápidamente en el material, pero sólo a través de túneles accesibles desde la superficie y si se encuentra directamente frente a él.
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