Las imágenes y datos preliminares que acaba de hacer públicos la agencia espacial estadounidense muestran que la región polar sur, de especial interés para esta misión porque podrÃa albergar depósitos de agua helada, según algunos expertos, es muy abrupta, lo que dificultarÃa la exploración.
La LRO trabaja en una órbita muy baja (a 50 kilómetros de altura) y el objetivo es tomar los datos necesarios para confeccionar mapas de resolución sin precedentes que facilitarÃan la selección de lugares de descenso para futuros astronautas asà como y de localización de instalaciones. Además, la zona polar sur es de especial interés porque no se descarta la posibilidad de que haya allà depósitos de hielo de agua o de hidrógeno que habrÃa llegado por impactos cometarios y se habrÃa conservado a la sombra permanente de las paredes de los cráteres. Los expertos adviertes que esta hipótesis está aún pro comprobar.
Lo que está claro es que el frió allà es intenso: unos 240 grados centÃgrados bajo cero en esas paredes sombreadas de los cráteres, según las medidas tomadas por la LRO. De cualquier forma, los datos del altÃmetro láser de satélite indican que la exploración de la región será difÃcil por lo accidentado del terreno, explica uno de los investigadores, David Smith, en un comunicado de la NASA.
El LRO esta diseñado para funcionar al menos durante un año en órbita polar de la Luna. Además de la elevación del terreno y la composición del suelo, sus instrumentos medirán las temperaturas y niveles de radiación.
Noticia publicada en El PaÃs (España)