En una nota, AndalucÃa Innova indicó que "Hoyosella altamirensis" es el nombre con el que los cientÃficos han bautizado este microorganismo aislado. El hallazgo, realizado por un equipo de trabajo liderado por Cesáreo Sáiz-Jiménez y Valme Jurado, fue publicado en la revista "International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology" a finales del pasado mes de julio.
"Desconocemos el número de nuevas bacterias que pueden estar presentes en Altamira y otras cuevas. Es un reservorio cientifÃco de primer nivel para el descubrimiento de nuevas especies", aseguró Sáiz-Jiménez, quien aclaró que "nos encontramos en un ambiente diferente, con una humedad constante y unas condiciones que lo convierten en un nicho biológico de actividad constante".
Según el investigador, en el Irnas se almacenan más de 500 bacterias aisladas en las diferentes campañas de trabajos realizados en la cueva santanderina. "Al menos, esperamos poder describir una decena más de especies nuevas", apuntó.
Precisamente, Sáiz-Jiménez participó además en el proyecto europeo "Arca de Noé", en donde cientÃficos realizaron una proyección temporal del deterioro del patrimonio cultural en los paÃses de la Unión, en función del cambio climático. Este proyecto fue premiado recientemente por la Unión Europea y la organización Europa Nostra con el Gran Premio 2009 en la categorÃa de Investigación.
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