El estudio, que se publica en la revista "Nature", propone una técnica para controlar de forma continua la fuerza de una falla en profundidad, lo que podrÃa conducir a una previsión de terremotos más exacta.
La fuerza de las fallas es una caracterÃstica fundamental de las zonas activas a nivel sÃsmico y sus cambios a lo largo del tiempo pueden afectar a la probabilidad de fallo y al desencadenamiento final de los terremotos. Hasta ahora no han existido medios para controlar esta importante caracterÃstica de forma directa.
Los cientÃficos, dirigidos por Taka"aki Taira, analizan 20 años de datos sÃsmicos del área de Parkfiel de la falla de San Andreas, la zona de terremotos más estrechamente vigilada del mundo.
Los autores proponen que los cambios en dos aspectos clave pueden utilizarse como indicadores de la fuerza de la falla: la dispersión sÃsmica, que indica la migración de fluidos inducida por la tensión, y los cambios en las secuencias microterremotos repetidos.
Los datos revelan dos ocasiones claras en las que se desencadenaron cambios a largo plazo en la falla de forma remota por los terremotos de Sumatra-Andaman en 2004 y el de Landers en 1992.
Los investigadores mantienen que tales episodios de gran fuerza producen una acumulación temporal de sismologÃa global, una hipótesis que parece estar apoyada por el inusual y elevado número de grandes terremotos que se produjeron en los tres años siguientes al terremoto de 2004 de Sumatra-Andaman.
Noticia publicada en Invernews (España)