Los resultados del estudio, que se publican en la revista "Science", avanzan en el camino hacia la regeneración de los tejidos cardiacos dañados. El corazón de los mamÃferos está formado por una variedad de células musculares y no musculares que surgen de dos conjuntos distintos de células progenitoras.
El conocimiento de las identidades precisas de estas progenitoras y de los mecanismos que conducen al desarrollo de los ventrÃculos es crÃtico para comprender cómo se desarrolla el corazón y para la medicina cardiovascular regenerativa.
Un aspecto que los investigadores no han sido capaces de hacer hasta ahora es obligar a las células a formar músculo cardiaco fuerte que podrÃa funcionar en un corazón enfermo.
Los cientÃficos, dirigidos por Ibrahim Domian, utilizaron un sistema de etiquetas fluorescentes rojas y verdes para marcar grupos de células cardiacas en embriones de ratón en desarrollo. Este sistema permitió a los investigadores aislar las células progenitoras que dan lugar en exclusiva al músculo ventricular y emplearlas luego en el desarrollo de tejido muscular de ratón ventricular con latido.
Según señalan los investigadores, esta combinación de desarrollo de tejido y biologÃa de células madre podrÃa hacer posible ya aislar progenitoras cardiacas especÃficas para el paciente y la enfermedad.
Noticia publicada en Europa Press (España)