Hasta el momento, y a pesar de haber demostrado su eficacia en la prevención del cáncer de cuello de útero en mujeres que hayan estado expuestas al virus del papiloma humano, la vacuna se destina a las preadolescentes. Aunque se ha establecido que se podrÃan beneficiar de la repesca mujeres entre los 18 y los 26 años, no está muy clara la rentabilidad de vacunar a partir de la treintena. Por ello, investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, han creado un modelo matemático que calibra la rentabilidad (valorando la morbilidad y mortalidad) de la inmunización entre los 35 y los 45 años.
Las actuales guÃas clÃnicas de EEUU incluyen entre sus recomendaciones diversas opciones de despistaje de este tipo de cáncer en mujeres mayores de 30 años, entre las que se incluyen la realización de una citologÃa con una periodicidad de uno a tres años, a la que se añadirÃa una prueba del ADN del VPH para confirmar o descartar resultados citológicos equÃvocos.
Por otra parte, en la actualidad en EEUU se comercializa la vacuna cuadrivalente del VPH, que protege contra los tipos 16 y 18 del virus (causantes del 70% de los cánceres cervicales) y los tipos 6 y 11 (que provocan más del 90% de las verrugas genitales), mientras que la vacuna bivalente contra los tipos 16 y 18 podrÃa estar cerca de obtener luz verde en el paÃs norteamericano.
Dado que la vacuna ha demostrado ser eficaz en mujeres que no se hayan expuesto previamente a esos tipos de virus, hasta el momento se ha dado prioridad a la vacunación de las preadolescentes y aunque se ha establecido que se podrÃan beneficiar de la "repesca" mujeres de edades comprendidas entre los 18 a 26 años, recientes investigaciones han señalado que la rentabilidad de vacunar a las mayores de 21 años no serÃa tan alta como la de inmunizar a las féminas más jóvenes, por lo que el papel de esta vacuna en mujeres mayores de 30 años no está claro.
Por ello los investigadores decidieron crear un modelo matemático para calibrar la rentabilidad coste-eficacia de vacunar a mujeres de entre 35 y 45 años, utilizando como unidad de medida los años de vida ajustados por calidad (QALYs, según sus siglas en inglés) que reflejan tanto la morbilidad (pérdida de calidad de vida) como la mortalidad causada por el cáncer cervical.
Los autores llegaron a la conclusión de que añadir la vacunación, (tres dosis por paciente) a las actuales revisiones ginecológicas supondrÃa un gasto de entre 116.950 y 381.500 dólares por año de vida ajustado por calidad. Un coste bastante más elevado que el de otras intervenciones sanitarias que se realizan en EEUU (y en otros paÃses desarrollados) y que gozan de mayor aceptación y de efectividad demostrada. Además, aunque no existe un baremo consensuado que establezca a partir de qué momento una medida deja de ser rentable, los autores consideran que en EEUU deja de serlo si sobrepasa la franja de los 50.000-100.000 dólares por año de vida ajustado por calidad.
Tal y como destacan los investigadores, gracias a las pruebas de despistaje el riesgo de que una mujer sufra cáncer cervical en EEUU a lo largo de su vida es inferior al 1% y la vacunación contra el VPH ofrecerÃa una relación coste-eficacia mucho menor que la de otras intervenciones como la diálisis renal, el tratamiento de la diabetes, las prótesis de rodilla o las mamografÃas, y supondrÃa un precio mucho más alto de lo que el actual sistema sanitario estadounidense está dispuesto a desembolsar en medidas preventivas.
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