El estudio sugiere que estas variantes genéticas podrÃan ser útiles para identificar a individuos con un mayor riesgo de pérdida auditiva por la terapia con quimioterapia, lo que podrÃa ayudar a gestionar su tratamiento.
La cisplatina es un fármaco de quimioterapia de uso común, aunque sus efectos secundarios incluyen una pérdida grave de audición en entre el 10 y el 25 por ciento de los adultos y el 41 y el 61 por ciento de los niños.
Para identificar las variantes genéticas que podrÃan estar asociadas con un mayor riesgo de pérdida auditiva asociada a la cisplatina, los investigadores analizaron 220 genes del metabolismo de los fármacos de más de 150 niños que recibÃan quimioterapia con cisplatina.
Los resultados mostraron que en estos niños, las variantes en los genes TPMT y COMT estaban significativamente asociadas con la pérdida del sentido auditivo inducida por la cisplatina.
Los autores concluyen que aún serán necesarias más investigaciones para determinar si estos descubrimientos serán útiles como guÃa en las opciones de tratamiento en la práctica clÃnica.
Noticia publicada en Europa Press (España)