El hecho de que sean estrellas enanas blancas y no planetas similares a los del sistema solar significa que no podrÃan albergar vida, señalan los cientÃficos de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido, y de la Universidad de Kiel, en Alemania.
Las dos estrellas fueron identificadas como SDSS 0922+2928 y SDSS 1102+2054 y se encuentran a una distancia de 400 y 220 años luz de la Tierra. Según los cientÃficos, ambas son los restos de estrellas masivas en el extremo final de su evolución tras haber consumido el material que era el combustible de su fusión nuclear.
Los modelos teóricos sugieren que las estrellas masivas (7 ó 10 veces la masa de nuestro Sol) consumirán su hidrógeno, helio y carbono para terminar como enanas blancas que tienen una corteza rica en oxÃgeno o para convertirse en estrellas neutrónicas.
De acuerdo con el estudio, la existencia de estas dos enanas blancas ricas en oxÃgeno es una importante confirmación de los modelos teóricos. Sin embargo, el estudio indica que casi todas las enanas blancas están envueltas por capas de hidrógeno y/o helio que impiden la visión directa del núcleo. Al reducirse el velo de hidrógeno, los cientÃficos indicaron que se podrÃa detectar oxÃgeno en la superficie de la enana blanca.
Con esa idea, los astrofÃsicos utilizaron datos del Sloan Digital Sky Survey (SDSS), un estudio de más de 100 millones de objetos que usa el observatorio de Apache Point, en Nuevo México, para detectar a las enanas blancas y su oxÃgeno atmosférico.
"La superficie abundante en oxÃgeno implica que estas enanas blancas están mostrando su núcleo y que es posible que sean descendientes de las estrellas más masivas de su clase", indicó Boris Gänsicke, astrofÃsico de la Universidad de Warwick.
Noticia publicada en El Tiempo (Ecuador)