De momento, los investigadores desconocen si el objeto, bautizado GJ 758 B, es un gran planeta o una estrella «fallida» o enana marrón sin la suficiente fuerza para brillar. Este compañero de la estrella GJ 758 es de diez a cuarenta veces más masivo que Júpiter y está situado cerca de la VÃa Láctea, a unos 300 billones de millas de la Tierra. El descubrimiento supone también el primer lucimiento del «cazador de planetas» más nuevo del mundo, el flamante telescopio Subaru situado en Hawai. El objetivo final del ingenio es encontrar planetas parecidos a la Tierra y, con ello, la esperanza de que aparezca alguna forma de vida.
No será aquÃ. Este cuerpo es probablemente gaseoso, está tan lejos de su estrella como Neptuno lo está del Sol y tiene una temperatura infernal de 315º C. Sin embargo, «se trata de un gran hallazgo, porque uno de los objetivos actuales de la astronomÃa es observar directamente planetas alrededor de estrellas como nuestro Sol», explica Michael McElwain, investigador del departamento de Ciencias AstrofÃsicas en la Universidad de Princeton. Las imágenes del telescopio fueron tomadas en mayo y agosto durante las primeras pruebas del equipo de observación.
Los cientÃficos fueron capaces de identificar el objeto a pesar de que estaba escondido por el brillo de la estrella que orbita. Para ello, junto al telescopio Subaru, se utilizó un generador de imágenes de alto contraste (Coronagraphic), una nueva generación de instrumentos fabricados especialmente para detectar objetos débiles enmascarados por una estrella brillante.
AsÃ, pudieron comprobar que el GJ 758 B está 29 veces más lejos de su estrella que la Tierra lo está del Sol, aproximadamente la posición de Neptuno con respecto a nuestra estrella. Sin embargo, harán falta más observaciones para determinar el tamaño y forma de su órbita.
El telescopio también reveló la compañÃa de un segundo objeto desconocido que podrÃa acompañar a la estrella, al que los cientÃficos han denominado GJ 758 C. Aún no conocen su naturaleza exacta y deben comprobar si realmente está cerca o es simplemente un engaño de la vista. Si realmente estuviera en los alrededores, habrÃa muchas más posibilidades de que los dos objetos fueran planetas, ya que dos enanas marrones tan cercanas no podrÃan permanecer estables durante un largo perÃodo de tiempo.
Noticia publicada en ABC (España)