Hasta ahora, se desconocÃa el motivo de este traslado, pero los cientÃficos creen que se trata de una forma de evitar ataques de depredadores como caimanes, jaguares o el ser humano en la temporada en que las aguas están más bajas.
El hallazgo, publicado en la revista Zoology, explica que el manatà amazónico o «Trichechus inunguis» es un mamÃfero grande que se alimenta de plantas y vive en aguas dulces. Según indica la BBC, debido a su particular forma se lo describe como una mezcla entre una foca y un hipopótamo.
Esta especie puede encontrarse únicamente en la cuenca del Amazonas, desde la boca del rÃo hasta el origen de los tributarios de Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana y Perú. En concreto, los investigadores de este estudio trabajaron con las especies que habitan las reservas de Mamiraua y Amana en el noroeste de Brasil.
Estos animales consumen plantas acuáticas por el equivalente al ocho por ciento de su peso corporal. Cuando las aguas bajan, entre octubre y noviembre, los animales comienzan a migrar a través de las rÃas. Los cientÃficos creen que esta migración se debe a que resulta muy peligroso para ellos permanecer en aguas poco profundas. Si los manatÃes no se moviesen, quedarÃan atrapados y expuestos a cazadores como los caimanes, jaguares e incluso seres humanos.
Noticia publicada en ABC (España)