El hato El FrÃo, la finca de los Llanos de Venezuela donde Félix RodrÃguez de la Fuente rodó los capÃtulos más dramáticos de la serie sudamericana de «El Hombre y la Tierra», dedicados a la matanza anual de capibaras y al rescate de las anacondas atrapadas por la sequÃa, ha sido nacionalizado de forma expeditiva por el Gobierno de Hugo Chávez para transformarlo en tierras agrÃcolas (al parecer, para la plantación de arroz). El hato El FrÃo, propiedad de la familia Maldonado, fue pionero en la aplicación de los criterios de lo que hoy se designa como desarrollo sostenible, armonizando la explotación ganadera (hasta 40.000 cabezas de vacuno, más los últimos caballos cimarrones descendientes de los caballos criollos de la época colonial) con la conservación, la investigación cientÃfica, la educación ambiental y el turismo ecológico. La medida del Gobierno venezolano clausura de un plumazo la Estación Biológica gestionada desde 1974 por la ONG Amigos de Doñana, en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional, el comité español del programa Hombre y Biosfera (MaB) y la Fundación La Salle, cuyo personal fue obligado a abandonar las instalaciones en un plazo de dos horas. La expropiación afecta, igualmente, al hato El Cedral.
El hato El FrÃo pasará ahora a convertirse en una «unidad estatal de producción socialista», como parte de la ofensiva del Gobierno de Chávez contra el latifundismo y bajo la premisa de incrementar su productividad. Hace ya un año que el ministro venezolano de Agricultura y Tierras, ElÃas Jaua, preludiaba lo ocurrido al valorar que el hato, tal como estaba siendo gestionado, era «un baldÃo».
Los Llanos de Venezuela son un ecosistema de gran riqueza biológica. Se trata de una amplia extensión de sabana subtropical, salpicada de bosquetes (matas), que ocupa, aproximadamente, un tercio del paÃs y cuyo paisaje sufre dramáticos cambios entre la estación seca (septiembre-febrero) y la húmeda (marzo-agosto). Las 66.000 hectáreas del hato El FrÃo constituyen uno de los principales refugios de la naturaleza llanera y de especies amenazadas como el caimán del Orinoco -reintroducido-, la nutria gigante o perro de agua, el jaguar o tigre americano y el delfÃn amazónico o boto. También viven aquà la anaconda, el oso hormiguero u oso palmero, el tapir o danta, el ocelote o cunaguaro, el mono aullador y la capibara o chigüire, el mayor roedor del mundo, que se explota para aprovechar su piel y su carne, una circunstancia que reflejó, en toda su crudeza, Félix RodrÃguez de la Fuente en el documental «El rodeo de los chigüires». Más de 300 especies de aves habitan en la finca; abundan especialmente las garzas, las cigüeñas y los Ãbises.
La Estación Biológica cuenta con una Posada EcoturÃstica que recibe anualmente a unos 2.800 visitantes, en su mayorÃa venezolanos, alemanes y españoles, asà como a unos 300 estudiantes universitarios venezolanos de materias relacionadas con la ecologÃa, el medio ambiente y con la producción animal. También organiza un máster sobre «Biodiversidad en los trópicos», en colaboración con la Fundación Carolina y el Gobierno español, dirigido a estudiantes de toda Latinoamérica y orientado al conocimiento del sistema de producción ganadera sostenible de la finca, y promueve programas de reintroducción de especies en peligro de extinción. Asimismo el hato El FrÃo financia una escuela para las familias de los trabajadores y las de los caserÃos vecinos, que se ocupa de la formación, la salud y la nutrición de los niños y los sensibiliza hacia la conservación de la naturaleza.
Noticia publicada en La Nueva España