Las autoridades locales comunicaron que es de esperar que la capa de petróleo no alcance la costa en los próximos tres dÃas, con lo cual se cuenta con cierto tiempo para reducir las consecuencias. Sin embargo, el almirante Mary Landry, que actúa como coordinador de la Guardia Costera de Estados Unidos, señaló: "Debemos estar preparados para la peor de las posibilidades."
Se estima que la fuga diaria asciende a 160.000 litros. El centro de la pérdida se encuentra a 70 kilómetros de la costa del estado de Luisiana. Especialistas advirtieron que las consecuencias ecológicas que podrÃa tener el hundimiento de la plataforma petrolera aún son absolutamente impredecibles y no deberÃan ser comparadas con las que produjo la catástrofe de Exxon Valdez, en 1989.
"No se puede comparar las consecuencias de diversas fugas de petróleo", dijo el especialista del renombrado instituto estadounidense Woods Hole Oceanographic Institution Chris Reddy. Como sucedió en el caso del Exxon Valdez ante la costa de Alaska, los accidentes muchas veces se producen en buques cisterna que se encuentran en aguas cercanas a la región continental.
Las autoridades estadounidenses y la compañÃa petrolera BP, que operaba la plataforma, implementaron una serie de complejas estrategias que intentan sellar las fugas debajo del agua. Pero, encaso que estas técnicas no den resultados, el derrame subacuático podrÃa continuar durante meses.
"Son medidas que no se habÃan implementado nunca", explicó quien preside las operaciones de BP, Doug Suttles. Sin embargo, se mostró optimista acerca del posible resultado de las maniobras. Lo que será decisivo para determinar cuál es el daño ecológico que pueda tener el accidente es "la dosis" de petróleo, señaló Reddy, quien destacó que hasta el momento no se tiene gran experiencia con fugas de petróleo en mar abierto.
Noticia publicada en El Sol de San Luis (México)