Estos descubrimientos representan algunos de los documentos más antiguos de la ocupación humana de Sahul, la masa de tierra que estuvo unida a Australia y Papua Nueva Guinea. Aislada por el agua, esta es una de las principales partes del mundo colonizadas por los humanos modernos.
Los cientÃficos, dirigidos por Glenn Reginald, describen un yacimiento arqueológico en las montañas de Nueva Guinea, donde encontraron cáscaras de frutos secos calcinadas del árbol del pandano, que también produce hojas útiles y una fruta similar a la piña. Los autores también identificaron granos de almidón de batatas, que probablemente fueron recogidas de localizaciones donde crecÃan de forma natural a altitudes más bajas y templadas.
En el yacimiento existÃan hachas de piedra de un tipo que se cree que se utilizaban para cortar vegetación, lo que sugiere que los primeros habitantes de este sitio talaron trozos de bosque para dejar pasar la luz del sol y promover el crecimiento de alimentos y otras plantas útiles.
En un artÃculo que acompaña al estudio, Chris Gosden de la Universidad de Oxford en Reino Unido propone que los cazadores-recolectores que vivieron aquà eran pequeñas poblaciones muy móviles que se trasladaban entre las zonas altas y bajas de las montañas de lo que es hoy Papua Nueva Guinea, participando en talas a pequeña escala y en algunos movimientos de plantas. Esto podrÃa haber sido el inicio de las migraciones a otras partes de Sahul que comenzaron pocos cientos de años más tarde.
Noticia publicada en Europa Press (España)