Según un estudio del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia) que se publica en la edición digital de la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).
Los investigadores podrÃan controlar el progreso del envejecimiento midiendo los niveles de ácido láctico en el cerebro. Los investigadores han sospechado durante largo tiempo que el envejecimiento se produce a partir de un daño gradual al ADN mitocondrial, el material genético necesario para producir energÃa a partir de los alimentos.
Estudios previos han vinculado las mutaciones en el ADN mitocondrial humano con los trastornos del sistema nervioso central asociados a la edad como el Alzheimer y el Parkinson.
Los cientÃficos, dirigidos por Lars Olson, investigaron esta teorÃa al examinar los procesos metabólicos del cerebro de ratones de edad avanzada normales y con envejecimiento prematuro.
Los investigadores descubrieron que la alteración del ADN mitocondrial desencadena un cambio metabólico en el cerebro de los ratones que podrÃa alterar la expresión de ciertos genes que controlan la formación del ácido láctico.
Según los autores, este cambio produce un aumento en los niveles de ácido láctico en el cerebro que podrÃa detectarse utilizando técnicas de imagen no invasivas. Los descubrimientos también sugieren que los niveles de ácido láctico se elevan antes que otros indicadores del envejecimiento y que, a falta de posteriores investigaciones, se podrÃa utilizar para detectar las enfermedades asociadas a la edad del sistema nervioso central.
Noticia publicada en Europa Press (España)