El estudio encontró que cuando voluntarios tenían sus cerebros conectados a un computador que les mostraba dos imágenes superpuestas, las personas podían forzar al computador a mostrar solo una de las imágenes y descartar la otra usando solo sus cerebros. Las señales transmitidas desde los cerebros de cada uno de los individuos al computador utilizaban muy pocas células cerebrales.
El estudio es notable para el desarrollo de dispositivos que permitan a la gente controlar computadores con el pensamiento. Este tipo de tecnología ha sido nombrado como el futuro para las personas que están en estados vegetativos, con parálisis, o para que personas con prótesis puedan controlarlas con la mente.
"Esta es una manera elegante y novedosa de usar una interfaz cerebro-computador para explorar cómo el cerebro dirige su atención y toma decisiones" señaló Debra Babcock, directora de programas del National Institute of Neurological Disorders and Stroke en el artículo publicado por la Revista Nature.
El estudio involucró a 12 personas con epilepsia que tenían alambres especiales implantados en el cerebro para grabar actividad al momento de tener ataques. Los alambres fueron específicamente implantados en el lóbulo temporal medio, una región del cerebro importante para la memoria y para reconocer imágenes complejas, incluyendo rostros.
Mientras que las transmisiones cerebrales eran transmitidas a un computador, los voluntarios vieron dos fotos superpuestas en la pantalla, cada foto mostrando un objeto familiar, un lugar, un animal o una persona. Se les dijo entonces que seleccionaran una imagen como objetivo y se enfocaran en ella hasta que ésta estuviera completamente visible y la otra se desvaneciera. La pantalla era actualizada cada undécimo de segundo basándose en las señales que mandaban las células cerebrales de las personas.
Como grupo, los voluntarios trataron de realizar esta actividad casi 900 veces, y finalmente pudieron forzar al monitor a mostrar la imagen que querían con un 70% de éxito. Las grabaciones del cerebro mostraron que las señales que se mandaban al computador pertenecían a la actividad de cuatro células del lóbulo temporal.
El equipo de investigación descubrió que el éxito de los voluntarios dependía en su habilidad de activar las células que prefería a la imagen objetivo y reprimir aquellas células que preferían la otra imagen. "Lo extraordinario de este estudio es que podemos concentrar nuestra atención para escoger una opción modelando muy pocas células cerebrales y que además podemos aprender a controlarlas muy rápidamente", señaló la Dra. Babcock
Noticia publicada en La tercera (Chile)