Estos astros tienen prácticamente la misma edad y una composición quÃmica muy similar al nuestro, pero nadie sabe cómo se dispersaron en el cosmos ni dónde se encuentran ahora. Hace unos meses, astrónomos norteamericanos empeñados en buscar a estos hermanos del Sol reconocÃan su escaso éxito. Sólo habÃan dado con un candidato, y ni siquiera estaban convencidos de que no fuera un farsante. Ahora, investigadores rusos creen saber el motivo del fracaso de sus colegas: la búsqueda es terriblemente complicada porque los brazos espirales de la VÃa Láctea pueden haber lanzado a estas estrellas de un lado a otro como si fueran una pelota de béisbol.
El cúmulo de Pléyades es tan joven que sus estrellas permanecen juntas. El Sol y la Tierra probablemente pertenecieron a un cúmulo similar, pero todavÃa no se ha encontrado a los hermanos solares
La nebulosa de polvo y gas que generó el Sol dejó de existir hace tiempo, pero la mayor parte de las miles de estrellas nacidas en el mismo cúmulo deberÃan haber sobrevivido, como lo hizo la nuestra. Hace un año, el astrónomo Simon Portegies Zwart, de la Universidad de Lieden, en los PaÃses Bajos, afirmó que los cientÃficos podÃan ser capaces de encontrar a los hermanos perdidos del Sol. Calculó cómo se dispersaron las estrellas según orbitaban alrededor del centro de la galaxia, y estimó que entre 10 y 60 de ellas deberÃan residir a menos de 330 años luz de la Tierra. A esa distancia, una estrella similar al Sol serÃa visible con unos prismáticos.
El pasado mes de mayo, astrónomos de la Universidad Estatal de Missouri (EE.UU.) hacÃan público el resultado de su búsqueda. Tan sólo un candidato poco fiable. Los investigadores se encontraron con un problema de escala. En el caótico proceso de la formación estelar, las estrellas son expulsadas desde la nube de gas en la que se han formado como si fueran disparadas por una gigantesca manguera. Los mil hermanos del Sol pueden estar en cualquier parte hasta a 3.000 años luz de la Tierra. Los cientÃficos tienen información precisa sobre 100.000 estrellas, pero eso no es suficiente. El mapa se queda corto.
Lanzadas por fuertes brazos
Por si esto fuera poco, el astrónomo Yury Mishurov, de la Universidad Federal del Sur en Rostov-on-Don, en Rusia, añade una complicación: los brazos espirales de nuestra galaxia, que pueden lanzar las estrellas muy lejos con su gravedad. El cientÃfico ha realizado simulaciones de cómo estas estrellas pudieron entrar y salir de los brazos espirales durante 4.600 millones de años, y la conclusión no es muy optimista. «Las estrellas se dispersaron en un espacio muy amplio», señala Mishurov.
En algunas simulaciones, las estrellas se esparcieron a lo largo de una órbita completa alrededor del centro galáctico. Sólo tres o cuatro permanecieron a menos de 330 años luz de nuestro planeta. «No podemos decir que sea absolutamente imposible encontrar hermanos, pero es una tarea muy difÃcil», reconoce Mishurov. Aunque las conclusiones son amargas, han convencido al propio Portegies Zwart, que está de acuerdo con el contenido de la investigación, publicada en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. «Al final, lo que cuenta es que encontremos a los hermanos solares. Creo que es un error dejar de buscarlos».
El caso es que no sólo es difÃcil ubicarlos en el Universo, sino también reconocerlos. Supuestamente tienen la misma composición, pero ninguno de ellos lleva un carné de identidad que los distinga de forma inconfundible una vez demos con ellos. El trabajo será agotador.
Noticia publicada en ABC (España)