Ésta es una de las conclusiones de un estudio publicado en la revista Proceedings National Academy of Science USA, en el que se muestra además que esta reducción del estrés se prolonga a lo largo de varios dÃas, lo que sugiere un beneficio a largo plazo.
El experimento se realizó en ratas de laboratorio a las que se administró una solución de sacarosa dos veces al dÃa durante dos semanas y se estudio su comportamiento, asà como su respuesta al estrés. En comparación con las ratas del grupo de control, estos animales exhibÃan un ritmo cardÃaco y unos niveles de hormonas del estrés menores. También mostraban una mayor predisposición a explorar ambientes no familiares y a interaccionar socialmente con otras ratas.
Este efecto también se observó en ratas a las que se les administró una disolución de sacarina en vez de azúcar, pero no en las que la disolución azucarada se les inyectó directamente en el estómago. Con este hecho se puede deducir que el comportamiento observado depende de la sensación de placer obtenida por la comida y no de las calorÃas o de la nutrición conseguida.
Los investigadores descubrieron que estas ratas expuestas a actividades placenteras, como la comida o el sexo, experimentaban una respuesta más débil del eje hipotálamo-pituitaria-adrenocortical frente al estrés.
Noticia publicada en AnalÃtica (Venezuela)